En un entorno donde las transacciones digitales crecen aceleradamente, la seguridad de los datos se ha convertido en uno de los principales diferenciadores para las empresas financieras. Para Broxel, proteger la información de los usuarios ya no responde únicamente a un requisito tecnológico, sino a una necesidad estratégica para garantizar confianza, continuidad operativa y crecimiento sostenible.
Según informes recientes publicados por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Foro Económico Mundial, la sofisticación de las amenazas digitales ha elevado el costo promedio de las brechas de seguridad en el sector bancario a un máximo histórico de 6.4 millones de dólares por incidente. El documento del FMI “The Rise of Cyber Events and Digital Fraud”, publicado en marzo de 2026, señala que los incidentes cibernéticos en el sector financiero representan ya el 10% de los eventos globales relacionados con ciberseguridad, concentrándose principalmente en la banca y el mercado de valores. Además, el fraude digital casi se ha triplicado, siendo las transferencias electrónicas y las tarjetas de crédito los medios de pago más afectados.
Al mismo tiempo, el crecimiento acelerado de los servicios financieros digitales ha incrementado significativamente la exposición al riesgo. Tan solo en economías emergentes y en desarrollo, las transacciones digitales pasaron de 55 a 251 operaciones por adulto entre 2017 y 2024, mientras que el 61% de los adultos en economías de ingresos bajos y medios ya realiza o recibe al menos un pago digital.
Frente a este panorama, las certificaciones internacionales se han convertido en un elemento clave para validar que las empresas financieras cuentan con protocolos sólidos de protección de datos y capacidad de respuesta ante amenazas digitales.
Actualmente, cada vez más instituciones financieras incrementan su inversión en ciberseguridad. De acuerdo con el reporte anual “2026 Global Digital Trust Insights” de PwC, el 46% de los directivos financieros prioriza la seguridad en la nube dentro de su presupuesto para 2026, mientras que el 66% de las instituciones bancarias planea aumentar su inversión en seguridad digital entre un 5% y un 10% durante este año.
Entre los estándares internacionales más relevantes destaca PCI DSS v4.0.1 (Payment Card Industry Data Security Standard), un marco diseñado para proteger la información de tarjetas de pago mediante controles técnicos, operativos y de monitoreo orientados a prevenir vulneraciones de seguridad. Este estándar, administrado por el PCI Security Standards Council, es utilizado por compañías que almacenan, procesan o transmiten datos financieros, especialmente dentro de ecosistemas de pagos digitales y transacciones electrónicas.
Este tipo de certificaciones exige controles avanzados de seguridad, monitoreo continuo, autenticación reforzada, cifrado de información y mecanismos permanentes de prevención de amenazas, con el objetivo de proteger los datos financieros durante cada transacción.
Para los usuarios, contar con plataformas respaldadas por estándares internacionales representa beneficios directos, como una mayor protección de la información bancaria, reducción de riesgos de fraude, operaciones más seguras y mayor transparencia en el manejo de datos personales.
En el caso de Broxel, la implementación de infraestructura digital enfocada en seguridad fortalece la protección de operaciones dentro de un ecosistema financiero cada vez más digitalizado. Esto resulta especialmente relevante en segmentos como remesas, pagos electrónicos y administración financiera móvil, donde la confianza del usuario es un factor esencial para la adopción de servicios digitales.
Especialistas del sector coinciden en que, ante el crecimiento de los pagos digitales en México, las empresas financieras que prioricen la protección de datos y el cumplimiento de estándares internacionales tendrán una ventaja competitiva en un mercado donde la seguridad se ha convertido en un factor decisivo para los consumidores.
En este contexto, Broxel fortalece su estrategia institucional de seguridad al actualizar y refrendar los estándares y certificaciones que respaldan su operación en 2026, con énfasis en gobernanza, gestión de riesgos y mejores prácticas internacionales en ciberseguridad. Como parte de este logro, la compañía se posiciona a la vanguardia en México al convertirse en una de las pocas empresas del país en obtener la certificación PCI DSS v4.0.1 bajo los lineamientos más recientes del estándar.
Este reconocimiento también refleja el compromiso y la dedicación del equipo de Broxel, que trabaja diariamente para fortalecer la seguridad de los usuarios y garantizar operaciones digitales más confiables, seguras y alineadas con los más altos estándares internacionales.
Broxel
